Ahorrar de la mesada.
Vender libros de cursos anteriores, con el permiso de los padres.
Realizar una venta de cosas usadas: pedir a los padres que permitan vender cosas que ya no se necesitan en la casa y están en buen estado.
Hacer dibujos, pinturas, cuentos, poemas, cerámicas, manualidades y venderlas.
Hacer collares o artesanías con material reciclado y venderlas.
Apoyar a un familiar o amigo, ayudándolo con algo que pueda hacer y por lo que podría pagar. Por ejemplo: sembrar flores, regar el jardín, cuidar una mascota, entre otros.